martes, 30 de junio de 2009

Educación, Sociedad y Nuevas Tecnologías

1. Los cambios tecnológicos, sociales y culturales de las últimas décadas
En las últimas décadas del siglo pasado vivimos profundas innovaciones tecnológicas en las que las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) transformaron nuestras vidas y modos de relacionarnos en sociedad provocando el inicio de una nueva etapa de la evolución humana denominada Sociedad de la Información. Estos cambios provienen de la revolución digital provocada por la velocidad a la que se transmiten sonidos, imágenes, textos, en los circuitos electrónicos, a los que s suman la creación y el uso de redes de comunicaciones (como Internet).
Esta situación generó un impacto similar al ocasionado por la Revolución industrial en el siglo XIX, destacándose la capacidad de penetración de las transformaciones tecnológicas en distintos campos y dominios de la actividad humana, y el hecho de que las nuevas tecnologías se orienten no sólo hacia la obtención de nuevos productos, sino hacia nuevos procesos de producción. En palabras de Manuel Castells, sociólogo español, “penetración en todos los dominios de la actividad humana, no como una fuente exógena de impacto, sino como el género con el que esta actividad está tejida (…) están orientadas según procesos, además de inducir nuevos productos (…) el núcleo de la transformación que estamos experimentando en la revolución actual refiere a las tecnologías del procesamiento y comunicación de la información. Lo que caracteriza la revolución tecnológica actual no es la centralidad del conocimiento y la información, sino la aplicación de ese conocimiento e información a la generación de conocimiento y los dispositivos de procesamiento/comunicación de la información, en un circuito de retroalimentación acumulativa que se da entre la innovación y los usos de la innovación”[1].
Se han profundizado las desigualdades, dando lugar a la llamada “brecha digital”. Para Claus Tully, Internet cobrará en el futuro cercano una importancia clave en el acceso al conocimiento y la participación comunicativa. Quien no disponga de esos medios enfrentará el riesgo de la exclusión y de una forma grave de desventaja social.
Las generaciones actuales se diferencian entre sí esencialmente por la utilización que hacen de sus aparatos técnicos y las vivencias comunicadas mediante la técnica. El anclaje en un grupo de pares, el estar accesible para los amigos, se sustenta en buena medida en dicha técnica de comunicación. Las competencias y los aparatos técnicos ayudan además a niños y jóvenes a diferenciarse de los adultos”, Así, la generación N (por net, red en inglés) aprende a actuar de acuerdo a las circunstancias y se hace a la idea de que es necesario ser flexible y móvil. Crecen los impulsos individuales en una sociedad cada vez más globalizada y tecnificada, con un condimento fuerte: los chicos dependen materialmente de los padres por más tiempo, pero desarrollan cada vez más temprano modelos de consumo y de preferencia.
Según Tully, las nuevas técnicas fomentan desde edades tempranas un actuar autónomo e independiente. Sin embargo, su dominio cumple además una función social, vinculada con la inclusión. Quien no posea un artefacto puede perder en el corto plazo los vínculos con el grupo de amigos, y a largo plazo, los vínculos con el mercado de trabajo.
Otro de los aspectos que preocupan es la supuesta pérdida de anclaje social por parte de los ciberadictos. Los espacios virtuales, no importa su uso, hacen que el entorno inmediato de experiencias quede desplazado y olvidado.
Asoman diferentes posturas al respecto:
- Hay quienes sostienen que la mera incorporación de computadoras en las escuelas produce efectos sobre el aprendizaje escolar, convirtiendo a otros soportes, como los libros, en obsoletos; o la ven como un riesgo.
- Hay otros que opinan que las tecnologías son el resultado de decisiones y prácticas sociales en determinado tiempo y cultura.
- Una tercera perspectiva intenta superar las anteriores vinculando ambas. El sociólogo holandés Wiebe Bijker afirma que son como un “tejido sin costura”, pues no pueden diferenciarse sus aspectos tecnológicos de los sociales.
En medio de estas cuestiones, aparece una palabra determinante: globalización. Para el sociólogo polaco Zygmunt Bauman “divide en la misma medida que une: las causas de la división son las mismas que promueven la uniformidad del globo. Juntamente con las dimensiones planetarias emergentes de los negocios, las finanzas, el comercio y el flujo de información, se pone en marcha un proceso “localizador”, de fijación del espacio (…) el proceso de globalización pone en tensión tanto a lo global como a lo local.”[2] Ella nos lleva a un nuevo concepto: sociedad-red, superador de la sociedad de la información, representada por un modo de organización social en torno de redes de información, posibilitadas éstas por tecnologías digitales. En esta sociedad-reed es posible asumirse la vida en un tercer entorno, más allá de familiar y social, una identidad virtual, en la que una persona puede asumir riesgos sin las consecuencias de la vida real. Según Javier Echeverría, “así como el ser humano emigró del primer espacio, la naturaleza, hacia el segundo, la ciudad, ahora está traspasando su vida a un nuevo entorno, regido por la informática y las comunicaciones.”[3]

[1] CASTELLS, Manuel “La revolución de la tecnología de la información”, http://www.hipersociologia.org.ar/catedra/material/Castellscap1.html
[2] BAUMAN, Z. “La globalización. Consecuencias humanas”, Fondo de Cultura Económica, 1999, Buenos Aires – México DF.
[3] ECHEVERRÍA, J. “La vida en el tercer entorno”, 2006, en http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_6128000/6128546.stm.

No hay comentarios:

Publicar un comentario