martes, 30 de junio de 2009

Los desafíos de la escuela: las nuevas alfabetizaciones

El lingüista Günther Kress sostiene que en este mundo inestable, la reproducción ya no es un tema preocupante, requiriéndose ahora la habilidad para valorar las necesidades del momento. Es necesario que la transmisión permita organizar marcos de conocimiento, para esta sociedad tan móvil y tan saturada de información. Tenemos que preguntarnos cómo redefirnir el currículum escolar para permitir a los chicos hacer usos creativos y libres de las nuevas tecnologías, que ellos las manejen y no ellas.
Los interrogantes sobre la integración de TIC en la enseñanza nos remiten a dos posiciones: una primera vertiente plantea la incorporación de estos recursos como materias o disciplinas de estudio, mientras que la segunda perspectiva plantea que TIC podría ser un eje transversal en las áreas curriculares. En esta última, se contempla la incorporación a la enseñanza de recursos que colaboran en el desarrollo de nuevas competencias a partir de los contenidos propios de cada área, basándonos en los supuestos pedagógicos que guíen su integración para cada situación, proyecto y estilo. Así, podemos encauzar otras maneras de planificar las propuestas de trabajo, conservando la flexibilidad. Nos proponemos una planificación como mapa, hoja de ruta, que articule la integración de las tecnologías permitiendo cambios, innovaciones y nuevas decisiones, resignificados a la luz de cada contexto escolar, para orientar y explorar otras formas de trabajo.
Creemos que utilizar recursos tecnológicos no implica directamente una innovación pedagógica, aprender con las computadoras. Pues bien ¿Cualquier recurso que se relaciones con los objetivos y contenidos de una planificación puede resultar un “buen” recurso? ¿Cuáles pueden ser los más convenientes? El uso de recursos tecnológicos no significa una innovación automática de la enseñanza, ni favorece en sí mismo el aprendizaje. Debe complementarse con una buena selección de materiales, contenidos de interés y formas de abordaje reflexivas.¿A qué nos referimos cuando decimos “recursos educativos”? Según una concepción restringida, son los pensados con fines exclusivamente pedagógicos; una concepción más amplia los denomina “curriculares” y considera educativos a todo lo que se usa en la enseñanza, más allá del fin con el que haya sido pensado.
Existen muchos recursos digitales que no fueron pensados desde su elaboración original con fines didácticos y se incluyen en propuestas de enseñanza. El docente resignifica los propósitos con los cuales fueron creados para aplicarlos en su propuesta, explorando y asignando sentidos a los materiales que utiliza.
De todos modos, para incorporar las TIC en las escuelas vale la pena considerar varios aspectos:
- el contexto social, cultural y económico donde se inserta la institución
- la cultura institucional
- los conocimientos y juicios de los actores sobre su incorporación
- las formas de entender la enseñanza y el aprendizaje
- las oportunidades y potencialidades para el trabajo
- las características de la tecnologías a incorporar y sus relaciones
Se trata de enseñar para dar sentido a los productos culturales disponibles, para que los chicos los entiendan y obren sobre ellos, y conozcan todo un abanico de posibilidades sobre las que pueden elegir (especialmente en el caso de la música), más allá de las planteadas por los medios hegemónicos. Hoy la escuela se encuentra con chicos diferentes, que discuten, argumentan y negocian la autoridad.

Por las cuestiones detalladas anteriormente, ha habido transformaciones en lo que se considera estar alfabetizado. Como señala Emilia Ferreiro leer y escribir son construcciones sociales, a las que cada época y circunstancia da sentido. A la alfabetización tradicional (lectoescritura y cálculo) se incorporan las novedades que aportan las nuevas tecnologías, que revolucionan la concepción de texto, al transformarlo en hipertexto, según Nelson escritura no secuencial, texto que se bifurca permitiendo al lector elegir, con múltiples miradas y lecturas según quien se apropie del mismo.
En el mundo actual, la lectura y producción de mensajes en los sistemas de comunicación hace necesario incluir una alfabetización audiovisual, ya que los medios incluyen con mucha fuerza imágenes y sonidos, especialmente las primeras. Ella significaría una enseñanza que promueva nuevas prácticas sobre la cultura que portan los medios. Según Orozco Gómez, entrarían en juego lo visual, lo auditivo, lo sensorial, lo emocional, lo estético, lo racional.
A su vez, las características propias del formato digital hacen necesario pensar en la alfabetización digital, cuyo propósito es posibilitar el acceso físico y real a las tecnologías, ayudando a “promover otras lecturas y escrituras sobre la cultura que portan las nuevas tecnologías, que les permitan a los sujetos entender los contextos, las lógicas y las instituciones de producción de esos saberes, la organización de los flujos de información, la procedencia y los efectos de esos flujos, y que también los habiliten a pensar otros recorridos y otras formas de producción y circulación”[1]
Actualmente está pisando fuerte en el ámbito educativo, y espero que no sea otra moda pedagógica sin fundamento, la idea de promover una alfabetización integral desde la educación artística, donde se integran dichas disciplinas (Música, Plástica, Teatro y Expresión Corporal) “como campos cognitivos y expresivos que operarán como amplificadores y catalizadores del proceso de alfabetización, sobre todo en contextos de vulnerabilidad, en el que las desigualdades se acentúan, las posibilidades se estrechan y el arte pasa a ser un bien suntuario en vez de calidad de vida”[2].
[1] DUSSEL, I.: “De la primaria a la EGB: ¿qué cambió en la enseñanza elemental en los últimos años” Siglo XXI, 2006, Buenos Aires.
[2] SADONIO, C. “Aportes para la alfabetización integral desde la Educación Artística” – Marco General Ministerio de Educación de la Provincia de Santa Fe - 2007

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